|
La Virgen del
Valle arribó a la Isla de Cubagua bajo la denominación de la
Purísima o Inmaculada, proveniente de España. En el libro del
Hermano
Nectario María se relata que para esos años, Cubagua estaba en pleno
desarrollo por la pesquería de perlas, y para una de las dos
iglesias que se construyeron en la isla, se encargó una imagen de la
Madre de Dios. Esta imagen comenzó a ser llamada por la advocación
de Virgen del Valle, por el sitio a que fue trasladada luego de las
destrucciones de Cubagua como consecuencia del descenso de la
industria perlífera y los fuertes vientos que desalojaron a la isla.
A este sitio fue a parar la protectora de los pescadores, a un lugar
de la isla de Margarita, denominado el Valle del Espíritu Santo,
cuyo párroco se llamaba Francisco de Villacorta. La devoción del
pueblo guaquerí por su virgencita fue creciendo gracias a los
prodigios que ocurrieron como lo recoge el libro del Padre Nectario
María cuando cuenta que, en 1.608, una gran sequía afectaba a
Margarita por que desde hace tiempo no llovía. El pueblo decidió
sacar en procesión la imagen de la Virgen desde el Santuario hasta
La Asunción. Narra el Padre Nectario María que al salir, el cielo se
mostraba claro pero al cruzar las puertas de la ciudad asuntina,
amurallada para la época, comenzó a llover con mucha intensidad
hasta la noche siguiente. |