Los andes venezolanos, conformados por tres grandes estados, Trujillo, Táchira y Mérida, unidos por las montañas de la cordillera andina y una temperatura que va desde los 13°C en sus partes mas bajas, a temperaturas que han alcanzado los -10°C en sus picos y montañas mas elevadas, muestra de ello es el majestuoso pico bolívar, que se encuentra a una altura que se eleva a 4.980,8 M.s.n.m.

La puerta de los andes Venezolanos, el estado Trujillo, creado desde 1899 con este nombre, su denominación fue tomada de su capital originalmente llamada, CIUDAD PORTÁTIL, por haber sido establecida en 7 distintas oportunidades. Fue fundada por el capitán extremeño DIEGO GARCÍA DE PAREDES, quien le pudo el nombre de su pueblo natal situado en la provincia de Cáceres en España.

 

TEJIDO A LANA CRUDA EN TELAR

VERTICAL Y HORIZONTAL

La localización de antiguos tejedores de la población de Niquitao, en el estado Trujillo abre las posibilidades de mantener y transmitir sus conocimientos, donde el cultor es fabricante de sus propios telares, usos, lanzaderas y escardillas, y elabora los materiales al tiempo de encontrar en los tintes vegetales, los colores necesarios para armonizar sus tejidos. La confección manual de sombreros y alpargatas en mesas de pedales o pequeños telares, se suman al quehacer textil con una calidad y dignidad que dejara asombrado a quienes lo presencien.

La cultura, nace ligada a la aparición de objetos y manifestaciones que se hablan por si mismas, del nacimiento de una especie que al inicio buscaba crear para producir, producir para multiplicar, multiplicar para conservar y conservar para perdurar, para trascender.

Desde el momento en que el hombre comenzó a tener conciencia de su estar en el mundo, la naturaleza dejo de ser un escenario y paso a ser una pequeña fuente de estimulo que podía crear y transformar, la creación, hizo del cuerpo un santuario al que el hombre rindió culto ornamentándolo y protegiéndolo, pues antes que la caza, las herramientas y las locomotoras, surgió el vestido, el abrigo o una pequeña y delgada cinta sin otra función que la de adornarse o distinguirse de los de mas.

El tejido artesanal es el resultado de un acto Absolutamente Creador, es dar vida con las manos a algo totalmente distinto, es multiplicar y dar texturas a la materia, y mejor aun es dar vida al espíritu.

El tejido, más que cualquier otra expresión cultural, es un objeto testimonial del modo de vida que mas allá de hablar de condiciones climáticas y recursos ambientales.

Nos permite aproximarnos a la organización familiar y a las estructuras sociales de cada colectivo, a sus sistemas productivos, su concepción del tiempo y del espacio, sus creencias mágico religiosas, su capacidad de inventar y de garantizar la subsistencia y en fin, a su manera de vivir.

No ha sido ajeno el campesino a la confección de textiles, donde chamarras, cobijas, roanas, petates, sombreros o alpargatas, van recobrando poco a poco su sitio dentro de la tradición; sin embargo la industrialización y la escaces de la materia prima como la lana, habían alejado a los tejedores de su oficio

MARGARITA MORA: “Yo aprendí a la edad de 7 años, que empecé a ayudar a mama a escarmenar la lana y a echarle al perder las hebras cuándo ella estaba hilando. Pero cuando ella no estaba me ponía a hilar cuando ella dejaba lana en la Burra, que era como un taburetito de tres paticas, entonces me ponía a molestar allá la hebra, hasta que por fin aprendí a sacar la hebra."

"Cuando aprendí a sacar la hebra le mostré a mama y me dijo que ¡Si, si va a aprender a preparar la lana!, y ella se iba pa´ya pal trabajo y me dejaba un manar grande, que era de esos de bejuco y una cestita con patas de carruzo que le cabía como un kilo de lana, y ese kilo de lana tenia yo que tenérselo escarmenado cuando ella llegaba en la noche que se ponía a Hilar”

DORA SÁNCHEZ: “Aprendi los primeros años de mi mama y ella fue la que siempre me motivo y me enseño a trabajar el proceso de la lana de oveja, mi mama criaba antes ovejas y nosotras hacíamos todo ese proceso de lavar, escarmenar, hilar y tejer, y eso es lo que hacia yo, me he caracterizado por eso, a mi siempre me ha gustado lo que es el comercio; o sea, trabajar, producir y vender”

Con los tintes yo comencé a trabajar con lo que era el Wiki Wiki, pero no me resulto, porque a medida que uno iba a lavar las piezas siempre se marean (destiñen) mucho y no me convenció, entonces empecé a trabajar con lo que era la planta Colombiana pero no se conseguía como era el Añil, entonces pensé si por lo menos la concha del plátano y tantas otras plantas manchan y eso, dije bueno, una de estas plantas debe servir así que empecé a investigar."

Dora Sánchez"Teñí por cierto un poco de lana con concha de plátano y me dio anaranjado, luego la pepa del aguacate y me dio un color allí que no recuerdo. Un día me dijeron que con la barba de piedra daba una tonalidad amarilla según la cantidad de planta que uno le ponga, poquito mas claro y mientras mas cantidad el color va a ser mas oscuro hasta sacar un marrón."

"Esta el eucalipto que da un color beige, esta el aliso que da un color rosa viejo, esta por lo menos el amor seco que da un color amarillo, esta el Miji, el aguacate y así sucesivamente, entonces me he dedicado a sacar colores de uno y de otro, o sea, combinar las plantas una con la otra para sacar variedad de colores y me ha dado bastante resultado, son colores que no destiñen, esta la uña de gato que también da un amarillo muy bello, la hoja sirve para tomar y la concha para teñir la lana."

M Á S    I N F O R M A C I O N

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Merida: Taller Dorimar "Dora Sanchez"
Teléfono
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