Es una celebración de origen indígena que se hace
en honor a la madre naturaleza y a la fecundidad en
época de las cosechas. Se realiza en Mapararí,
localidad situada en la parte sur de Falcón, en
límites con el estado Lara en el mes de septiembre, y
a pesar de encontrarse este rito incorporado a la
fiesta que celebran en honor a la Virgen de Las
Mercedes para el 24 de septiembre de cada año,
conserva su propia identidad.
Los integrantes de la sociedad religiosa a cargo del
festejo están constituidos jerárquicamente. Hay un
capataz que usa un látigo, cómo símbolo de máxima
autoridad, también ocho mayordomos, cuyo mandato es
renovado anualmente.