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MUNICIPIO PEDRO
LEÓN TORRES |
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Este
municipio limita con el estado Falcón y el municipio
Urdaneta por el Norte; con el estado Trujillo y el
municipio Morán por el Sur; con los municipios Iribarren y
Jiménez por el Este y con el estado Zulia por el Oeste.
Es el municipio con mayor superficie del estado Lara con
6.954 Km2. Alberga una población de 164.045 habitantes
y 43.925 viviendas, (11.66 por ciento de la población total del estado), el
41.2 por ciento es menor de 15 años. Alcanza una densidad
demográfica de 23,79 hab./Km2. Su capital Carora tiene
86.228 habitantes.
Esta conformado por las parroquias Antonio Díaz (Curarigua),
Camacaro (Río Tocuyo),Castañeda (Atarigua), Cecilio
Zubillaga (La Pastora), Chiquinquirá (Aregue), El Blanco
(Quebrada Arriba), Espinoza de los Monteros
(Arenales),Lara (San Pedro), Las Mercedes (Burere), Manuel
Morillo (El Empedrado), Montaña Verde (Palmarito),
Heriberto Arroyo (en discusión con el estado Trujillo),
Montesdeoca (San Francisco), Torres (Jabón) y Trinidad
Samuel (Carora). |
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MANIFESTACIONES FOLKLÓRICAS |
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Carora
cuenta con nombradas tradiciones que se contemplan en las
festividades que se celebran en el año. Posee
agrupaciones o conjuntos muy importantes. Entre estos
está esa gran reliquia de Don Pío Alvarado, cuyo conjunto
de golpes está entre los primeros de Venezuela. Tanto en
Carora como en otros pueblos y caseríos del Distrito se
ha especializado en la fabricación de instrumentos
criollos, como también hamacas, sillas y otros.
Curarigua
tiene su Tamunangue como una especialidad para las
Festividades de San Antonio, y para pago de promesas.
También se destacan los golpes, Cantaduría de velorio,
baile de a Bamba y otras manifestaciones populares.
En los demás
pueblos del Distrito Torres hay grandes condiciones
folklóricas similares a Carora. |
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CARORA |
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En Carora, cuando uno es sorprendido por una mujer hermosa, exclama: ¡ah
diablo!. Acaso reminiscencia ancestral de la bella doña
Inés de Inojosa, quien recién fundada la ciudad, tuvo
amores con un maestro de danza que por ahí pasó, lo
apremió para que mataran a su marido; con el tiempo se une
a él en Tunja, en donde se enamoró de otro con quien
repitió la trágica maniobra.
Descubierta fue colgada de un árbol. Barba azul de la colonia, en ella,
no obstante su belleza, se encarnó proserpina o Lilith,
esto es la mujer del diablo.
Pero no olvidemos que el pie de la virgen María aplasta la serpiente y
que nuestras reinas, que bien bellas han sido y son, dan
lustre a Venezuela y solo tienen el duende de la simpatía,
del afecto leal y del garbo ético.
La fundación inicial de Carora tuvo lugar
en 1569 por el poblador Don Juan de Thejo, en un lugar
posiblemente ubicado hacia el noroeste de la ciudad
actual. Más tarde fue mudada y refundada por Juan de
salamanca con el nombre de san Juan Bautista Portillo de
Carora, en el sitio de Baraquigua, el 19 de junio de 1772
con 70 personas, a orillas del Río Morere o de Las
Auyamas.
Carora es un pueblo lleno de tradiciones
que se mantiene vigente en casi toda su manifestaciones
sociales y culturales. La zona colonial, dentro del casco
de la ciudad es una precosa muestra de la arquitectura y
el entorno de la época. Allí destaca la Casa del Balcón o
La Azotea, que según la historia, sirvió de alojamiento a
Simón Bolívar cuando iba camino de Trujillo en 1821.
Destacan también, La Capilla del Calvario,
construida en 1787 y el Museo de Obras Coloniales, con una
interesante colección de muebles y enseres de la época.
Entre las consejas populares, cobra
especial relieve la del Diablo de Carora, que ha logrado
tal proyección que cuando se manifiestan sucesos trágicos
y violentos, suelen decirse que “anda suelto el diablo de
Carora”
Sus soles crepusculares, sus manadas de
cabras trepando los paisajes agrestes y la cordialidad de
sus gentes, le dan especial fisonomía a Carora, la segunda
ciudad más importante del estado Lara.
En su emblema histórico, Carora muestra
orgullosa al país un conjunto de hombres ilustres en los
campos del saber, de la milicia, del arte, del quehacer
religioso, político y social. |
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SITIOS
TURÍSTICOS |
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El Municipio Torres se viste de lujo con
los vinos de Altagracia, los cuales se han convertido en
laureados vinateros del municipio larense de mayor
extensión, cuya fama ha dado la vuelta al mundo.
En Torres, bautizada en honor a su hijo
Pedro León Torres, hay mucho que ver y disfrutar. La
artesanía precolombina está a flor de tierra y el casco de
la ciudad no se puede dejar de visitar. En el centro está
la Iglesia de la Pastora, la sede donde se fundó el diario
El Impulso, además la Casa de Bellas Artes, la Biblioteca,
la Catedral y la casa donde se hospedó el Libertador.
El visitante debe recorrer la calle El
Comercio, el Museo, el Teatro Colonial, la Casa de la
Cultura y la primera planta eléctrica que alumbró a la
ciudad.
En la Calle San Juan conozca la sede del
diario Carora y la casa de Jacinto Lara. Por otro lado,
no se puede obviar el Paseo Los Ilustres, la iglesia de
San Dionisio, la casa natal de Pedro León Torres. En el
Cerro La Cruz aprecie la ciudad en una gran panorámica.
Municipio musical, es cuna de grandes
guitarristas entre quienes sobresalen el embajador musical
Alirio Díaz y Rodrigo Riera. En Carora cualquiera toca
bien el cuatro o una guitarra, y los fabricantes de
instrumentos abundan.
En el sector Los Silos se encuentran a los
mejores fabricantes de los cuatros de conciertos. En Palo
de Olor también hay buenos fabricantes de instrumentos
como guitarras, bandolas, arpas, violines.
El Municipio Torres tiene sus partes
andinas, como San Pedro y Jabón, muy especiales para
paseos y excursiones y, aunque no lo crea, los Páramos de
Cende y Las Rosas, allí se consiguen frailejones como en
Mérida.
En El Empedrado, otra pintoresca población
Torrense, existe un núcleo arqueológico, al igual que en
Quebrada Arriba y el propio Carora.
En el Municipio existen Casas de la
Cultura en Carora, Curarigua, Los Arangues, Atarigua,
Quebrada Arriba y Río Tocuyo.
En la parte de distracción, existen
Balnearios en el Río Morere, El Tocuyo y el Río
Curariguita con sus aguas termales. Y en Arenales, busque
frente a la Plaza Bolívar la Iglesia de Nuestra Señora de
Las mercedes y luego sigua disfrutando del Balneario Las
veritas en la Represa Cuatricentenaria.
El gran orgullo Torrense es su ganado tipo
Carora. Sus carnes son excelentes y su leche se han
extendido en todo el país. Esta es otra demostración de
que la gente de este rico municipio larense es de tesón,
emprendedora y capaz de originalidades.
Cuando vea a los caroreños le
impresionará su fervor local y sentirá también un pueblo
orgulloso de su amistosa capacidad. |
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