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TEATRO DE LA OPERA DE MARACAY |
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A mediados del año 1932, al
Presidente Gómez, como dilettanti del arte de las
tablas le parece que ya el aforo del teatruelo del Dr.
Balza Dávila es insuficiente para el número de
personas que acudían a las funciones regias que se
ofrecían con marcada regularidad. Es entonces cuando
dispone que en un terreno baldío ubicado frente al
Hotel "jardín" y la Clínica "Maracay" y formando parte
del complejo urbanístico que desde 1930 se admiraba en
la ciudad capital del estado, se construyese un
grandioso teatro, de acuerdo a las modernas
concepciones. La obra se le encomienda al arquitecto
Luis Malaussena, uno de los primeros profesionales en
el país junto con Carlos Raúl Villanueva quien imbuido
de los conocimientos recién adquiridos en Francia,
desarrolla el monumental proyecto consistente en un
teatro moderno, de líneas sobrias dentro de su
espectacularidad. Predominan las líneas horizontales y
algunos espacios libres compensan la pesadez de ese
predominio. La parte anterior de la fachada está
formada por dos inmensos cubos destinados a ser
taquillas en un nivel distinto a la parte
correspondiente a las localidades, el palco
presidencial y la sala de proyecciones donde fue
concebida. La parte del escenario también era a un
nivel mucho más grande que el anterior y estaba
planificado para soportar pesadas tramoyas requeridas
en piezas de teatro moderno que requiriesen una
decoración exigente. Por los laterales los servicios
de camerinos, baños, talleres, foyer al frente, estaba
prevista la colocación de gigantescos ventiladores
giratorios. La techumbre del lugar destinado al
público y escenario serían confeccionados en los
Estados Unidos por tratarse de techos de armadura.
La estructura de hierro fue contratada con la empresa
norteamericana U.S.S. Products Co. a través de M. M.
Guinand Fréres Sucs., que ya antes había contratado
diversas obras con el gobierno nacional. Es la primera
vez que se utilizaba este sistema en el país,
constituyendo un avance arquitectónico, mediante el
cual se logró levantar la platabanda en los techos.
La destacada arquitecto, profesora universitaria e
historiadora de la arquitectura venezolana Silvia
Hernández de Lasala ha dicho acerca de las
características de la obra que ésta tiene una
estructura similar a la del Teatro Municipal de
Valencia que fue construido por Antonio Malaussena
(1853-1919) en 1894. También dice:
' ... una obra polémica porque, por una parte presenta
una organización en planta que perpetúa un momento
culminante en la evolución tipológica del teatro a
partir del Renacimiento, el cual se materializa con el
Teatro de la Opera de París de Charles Gamier y, por
otra parte, porque presenta una renovación del
lenguaje formal y de los detalles, que lo conectan a
movimientos arquitectónicos más recientes" ( Hernández
de Lasala, Silvia. Arquitectura académica en la
Venezuela moderna, 1990: 108).
Se lamenta la profesora Lasala de la alteración de los
planos originales cuando se emprendió la conclusión de
la obra en 1971, se eliminaron los vanos que le
conferían sentido de verticalidad y los elementos de
aluminio que combinarían su efecto con proyecciones
lumínicas, así como se eliminaron las pilastras del
segundo plano de la fachada transformándolas "en
relieves sin sentido que desvirtúan la idea
inicialmente planteada en la fachada". (Lasala: 111).
El proyecto presentado por Malaussena fue aceptado por
el General Gómez, quien hizo incluirlo en el
presupuesto al Dr. Melchor Centeno Grau, Ministro de
Obras Públicas, quien apenas lo vio comenzar, porque
en marzo de 1933 asume el MOP el Dr. Luis Vélez,
encargado de adelantar los trabajos. Junto con
Malaussena, en calidad de Jefe de campo y realizador
en firme de la obra como residente se encuentra el Dr.
Carlos Guinand
. Centenares de obreros acuden a trabajar en el
llamado nuevo teatro de Maracay cuyo costo se acerca a
los dos millones de bolívares sin incluir la dotación
interior. La obra, delicada por su grandiosidad es
laboriosa y así pasan los años 33, 34 y llega 1935
cuando el 17 de diciembre deja de existir el General
Juan Vicente Gómez. La inauguración del teatro estaba
prevista para el año 1936 con una compañía española de
zarzuela. Todo estaba casi listo; solamente faltaba
colocar el techo importado de los Estados Unidos. Una
inmensa lámpara adquirida en Alemania para el centro
del foyer aguardaba en su caja para ser instalada. A
raíz de la muerte del General los trabajos no sufren
mengua, pero el Arquitecto Malaussena recibe el 16 de
enero de 1936 una comunicación del Ministro de Obras
Públicas del gabinete de López Contreras, Ingeniero
Tomás Pacanins, donde le exigía rendir un informe
sobre el estado de los trabajos; después de efectuar
la correspondiente evaluación, Malaussena dirige el
siguiente oficio al titular del MOP:
"Caracas, 28 de Enero de 1936
Ciudadano Mínistro de Obras Públicas, Ing. Tomás
Pacanins Su Despacho.
En atención al contenido de su Circular, fecha 16 del
mes en curso, ~ comunicar a Ud. a continuación el
progreso de los trabajos de construcción del Teatro de
Maracay durante el año 1935.
Para esta fecha todos los muros han sido completamente
terminados, así como sus revestimiento y ha sido
concluido el engranzonado de todos los pisos con
excepción de la sala de espectáculos y el escenario,
cuyos revestimientos serán de madera.
Las platabandas han sido construidas de concreto
armado e impermeabilizadas y entablilladas, excepto la
parte correspondiente a la sala de espectáculos y
sobre la cual se colocarán techos de armadura que
fueron estudiados y pedidos a los Estados Unidos y se
encuentran listos para ser montados.
La instalación de agua para los camerinosy toilettes
ha sido instalada de un todo, así como también
tuberías especiales para servir a los bomberos en caso
de incendio.
La instalación eléctrica que fue cuidadosamente
estudiada, ha sido ejecutada en su mayor parte todos
los cables de esta instalación y la de los teléfonos
fueron embutidos en tubos de acero de conformidad con
los planos que incluyo. Del mismo modo acompaño a este
informe con dos planos uno del patio y escenario y
otro del balcón, en los cuales aparece estudiada la
distribución de las butacas.
Incluyo fotografías mostrando el progreso de la obra
en general y los estudios de los motos arquitectónicos
de la fachada principal No sabemos cuál criterio
oficial privó con respecto a la obra, pero en ese
mismo mes de enero se decidió la paralización de la
imponente estructura que permanecería inconclusa. Todo
el material que había fue trasladado a Caracas. La
lámpara alemana fue colocada en el Teatro Municipal de
la Capital y este mismo se refaccionó con el material
constructivo traído de Maracay.
Desde 1936, cuando se paralizó, ningún gobierno se
hizo cargo de semejante obra. Pérez Jiménez, según se
nos ha informado, trató de concluirlo, pero a última
hora se decidió en contrario y se limitó a techar la
parte del escenario y localidades. Posteriormente hubo
allí un depósito de Obras Públicas, talleres de la
Escuela Técnica Industrial en sus comienzos, centro
comunal, sede de las oficinas del INCE, taller del
mismo instituto educativo y otros usos similares;
también se escenificaron obras teatrales, se presentó
la Orquesta Sinfónica "Venezuela" y el grupo Coral
"Madrigalistas de Aragua" que fue el último en actuar
allí.